Cuidado de sus Muebles

Para ayudarle a proteger y cuidar sus muebles, le sugerimos seguir esta sencilla guía de cuidado.

  • Pruebe siempre cualquier método de limpieza en un área oculta primero para convencerse de los resultados.
  • Para manchas y derrames menores, limpie el exceso de líquido inmediatamente con un paño o esponja limpios y absorbentes. Si es necesario, utilice un paño suave ligeramente humedecido con agua tibia limpia y déjelo secar al aire de forma natural. Si usa agua, limpie toda el área donde se produjo la mancha. No use jabón ni empape la mancha con agua. Esto puede causar más daños que la propia mancha.
  • No utilice nunca disolventes de limpieza, abrillantadores para muebles, aceites, barnices, limpiadores abrasivos, jabones detergentes ni agua con amoníaco.
  • Para manchas de mantequilla, aceite o grasa, limpie el exceso con un paño limpio y seco, y luego déjelo reposar, ya que la mancha debería disiparse en el cuero después de un corto período de tiempo.
  • Si la mancha persiste, acuda a un especialista en cuero para evitar posibles daños en el propio cuero.
  • Para arañazos menores o ligeros en la superficie, utilice una gamuza o los dedos limpios para frotar suavemente el arañazo. Si es necesario, humedezca ligeramente con agua destilada para eliminar los arañazos.
  • Recuerde que el cuero es un producto natural y requiere algunos cuidados para mantener su belleza natural. También recomendamos utilizar un kit de cuidado del cuero para proteger el cuero y prolongar su vida útil.
  • No coloque sus muebles demasiado cerca de fuentes de calor directo o aire acondicionado, ya que esto puede resecar las uniones y provocar chirridos y crujidos.
  • Recomendamos inspeccionar los muebles cada 3 a 6 meses para detectar cualquier problema.